
Hay manantiales en rincones recónditos de la provincia que sus vecinos nunca vieron con agua y que, gracias a “Kristin”, “Leonardo” y “Marta”, regalan en este mediado febrero imágenes que son un auténtico espectáculo. Sin embargo, sorprende que el símbolo de identidad de los vecinos de Pegalajar, la Charca, esté totalmente seca. El uso abusivo de la Fuente de la Reja explica la desecación de un emblema que, sin embargo, manará en las próximas semanas.
Antonio González Ramón, científico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), explica que el problema está en que el nivel, en tiempos de falta de precipitaciones, bajó hasta veinte metros por debajo de la cota de surgencia y, ahora, cuesta su recuperación. “Como llevamos unas sequías muy largas y no ha habido recargas, es complicado ver el nacimiento con agua, aunque todo parece indicar que, si seguimos así, puede que la veamos, porque están subiendo los niveles de forma vertiginosa”, expone.
Diego Polo, vicepresidente de la Asociación Vecinal “Fuente de la Reja”, se muestra con esperanzas de ver la Charca de Pegalajar llena. Se remonta a 1988, el año en el que se secó y desde el que, aunque manó en varios momentos, siempre fue ya de forma intermitente, nunca de manera estable. “El problema es que está sobreexplotado, tal y como recoge el propio Plan Hidrológico del Guadalquivir”, apunta. La última vez que se vio este monumento natural con vida fue en julio de 2021. “Hemos estado sin agua y el acuífero ha ido bajando”, señala. El año 2025 terminó con un desnivel de 19,10 metros por debajo de la marca de derrame, por lo que es necesario que entre más agua para recuperar esa diferencia. “Ha llovido suficiente, pero hay que dejar tiempo para que repose y suba”, expone el presidente del colectivo vecinal. De los casi veinte en los que se encontraba, quedan ocho por recuperar aproximadamente. “La verdad es que el acuífero aumenta a un ritmo de setenta centímetros diarios, por lo que creemos que estará manando en unos diez días”, manifiesta Diego Polo, una de las personas que más tiempo lleva en la lucha por la Charca de Pegalajar y que no cesa el empeño hasta ver totalmente pletórico un manantial con capacidad para promover el desarrollo y el progreso del municipio. Las últimas borrascas registraron en la estación meteorológica instalada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en el Morrón 577,8 litros por metro cuadrado desde el pasado 1 de octubre, cuando comenzó el año hidrológico, un dato positivo para este rincón de Sierra Mágina.
ABASTECIMIENTO. ¿Qué pasa cuando no hay agua en la Charca de Pegalajar? El Ayuntamiento construyó un pozo con suministro desde el mismo acuífero que permite el abastecimiento cuando el manantial está totalmente seco. “El problema es que no sólo consumimos agua nosotros, sino varias poblaciones más, a través de las perforaciones existentes. Hay sobreexplotación y abusos, aunque se ha avanzado mucho en planificación hidrológica en los últimos años gracias a un plan de ordenación de extracciones que pretende poner criterio. La Fuente de la Reja necesita tener menos presión para que dé tiempo a su recuperación”, manifiesta claramente Diego Polo.
El vicepresidente del movimiento vecinal subraya: “Peleamos por un derrame de la Charca de Pegalajar permanente, que es nuestra seña de identidad y el monumento que reactiva la vida cultural y social, porque es el referente de este bello rincón de Sierra Mágina. Contribuye a mejora la economía y al desarrollo del pueblo y hacen falta más inversiones para modernizar todo el sistema de abastecimiento”. La asociación mantiene informada a la ciudadanía de los niveles en los que se encuentra el manantial.
